En las manos del Criminal

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Escrito por Daniela Morán Lunes, 09 de Noviembre de 2009 23:36

No me culpen si prefiero un teatro con telón y división entre piso y escenario. A los nostálgicos del teatro clásico todavía nos resulta difícil romper aquellas idealizaciones. En la búsqueda del remedio salgo a recorrer diferentes salas y me encuentro con lugares como el espacio teatral Del Borde. Una de esas construcciones que por San Telmo atraen la mirada. Allí me esperaba Criminal, de Javier Daulte dirigida por Marcelo Velázquez. 

Con un silencio y oscuridad absoluta comienza la obra, en un cuadrado de alfombra peluda se mantienen inalterables los cuatro actores. Los dos psicoanalistas abren el dialogo mientras los pacientes esperan su momento para entrar en escena, una escena de la que ya forman parte en forma de decorado. La conversación fluye introduciéndonos en la visión psicoanalítica de la vida de un matrimonio en crisis. Palabra a palabra las certezas se van desmoronando y las intrigas crecen junto al criminal que se va formando durante la obra. Somos nosotros, los que, introduciéndonos en las mentes psicoanalizadas, comenzamos a vislumbrar los motivos que los podrían llevar a cometer el crimen.

La obra se convierte en una composición compacta que mantiene la mirada del espectador dentro de aquellos pocos metros por los que se deslizan los actores, abarcando todo el espacio que necesitan para expresarse. El marco perfecto lo genera una iluminación y un sonido sin errores. El lugar se amplía y forma todo un consultorio y una casa a la vez, los límites de la imaginación se pierden gracias a las palabras que forman el relato. Para destacar es la actuación de los cuatro actores (Uki Cappellari, Paola Cappellari, Eduardo Narvay y Luis Dartiguelongue) quienes se dejan llevar por diálogos fluidos y encarnan los sentimientos de forma realista sin perder la medida justa de exageración teatral.

En relación a la escenografía, no voy a criticar esas ausencias que considero impresiones producto de la nostalgia sobre la que les hablé en el principio. Pero sí me parece un desatino desligado de mis mañas el no uso de objetos tan fundamentales como un simple teléfono. Apelar a nuestra imaginación a veces está bien, otras veces no tanto.

La presentación reelabora un relato que difícilmente decepcione, una historia interesante y rebuscada tanto como la mente humana que los personajes intentarán comprender mientras nosotros los observamos.


Dirección:
Marcelo Velázquez
Funciones: Sábados 21:00

Del Borde Espacio Teatral: Chile 630 – San Telmo - www.delborde.com.ar

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